¿Cuáles son los tratamientos adecuados para una piel seca?

¿Cómo cuidar una piel seca o muy seca?

Antes de orientarla sobre el tipo de tratamiento que responde al estado de su piel o a sus preocupaciones de belleza, aprenda a conocer su piel y determinar a qué tipo corresponde. 

¿Tipo de piel o estado del cutis?

El tipo de piel y su estado son conceptos diferentes y conocerlos le ayudará a escoger mejor los productos de tratamiento, aquellos que mejor responderán a sus problemas de belleza. 

Tipo de piel

El tipo de piel de cada mujer está íntimamente ligado a su herencia genética y no cambia con el paso del tiempo. Distinguimos cuatro tipos de piel: grasa, mixta (las cuales pueden agruparse en el tipo «pieles mixtas y grasas»), normal y seca.

No obstante, con la edad, las glándulas sebáceas reducen su actividad, lo que produce que todos los tipos de piel tiendan a una piel seca.

Estado de la piel

El estado de la piel está íntimamente ligado a factores internos o externos: hormonas, estrés, tabaco, contaminación, alimentación... Si bien es muy poco probable que su tipo de piel cambie, el estado de piel puede verse modificado en función del entorno, la edad o su estilo de vida y llevarla a adaptar su rutina de belleza según una condición determinada: deshidratación, tez opaca, pérdida de firmeza...

¿Cómo reconocer una piel seca o muy seca?

La piel seca se caracteriza por la falta de agua y de lípidos. Por ello, estas pieles precisan de un régimen de belleza particular. 

En contraste con las pieles mixtas y grasas, las pieles secas presentan un desequilibrio lipídico. La película hidrolipídica es insuficiente y la epidermis es permeable. La piel ya no cumple con su función de barrera frente a las agresiones externas (frío, viento, contaminación) y no puede controlar la pérdida imperceptible de agua.

Con una capa córnea desestructurada y la falta de lípidos, no se produce el cemento intercelular, que se vuelve ineficaz. Así, aparece la sensación de tirantez e incomodidad. La piel se vuelve opaca, delgada y recia.

A veces, podemos dudar a la hora de determinar nuestro tipo de piel. Para estar seguras al 100 % de nuestro tipo de piel, no hay nada mejor que acudir a la consulta de un profesional en un centro de belleza o un spa. Cuando cuidamos la piel con los tratamientos adecuados, lo agradece. 

Los síntomas de la piel seca o muy seca:

  • - Sensación de incomodidad y tirantez

  • - Tez opaca

  • - Piel fina y con tendencia a la irritación

¿Qué tratamientos corresponden a una seca o muy seca?

Un buen diagnóstico y una verdadera comprensión de su tipo de piel la ayudará a elegir los tratamientos PAYOT adecuados para su tipo de piel, aquellos que mejor podrán mejorar su estado y devolverle toda su belleza.

A diario, aplique un cóctel nutritivo natural para reparar y reforzar la barrera hidrolipídica y estimular la producción de lípidos de la piel. Escoja productos:

  • Hidratantes, nutritivos y protectores, que reparan la piel en profundidad estimulando la producción de lípidos.
  • A la vez, la película hidrolipídica y la capa córnea se reconstituyen para lograr una piel reforzada, que recupera la comodidad, la suavidad y la luminosidad.

Una rutina de tratamiento adaptada a las pieles secas y muy secas

Desmaquillar la piel seca: ¡sí a las texturas untuosas y confortables!

No olvide el paso del desmaquillante, indispensable para conservar una piel bonita en plena salud. Para las pieles secas y muy secas, escoja texturas untuosas, confortables y envolventes, que se retiran con un algodón o un pañuelo, y evite los tratamientos que se enjuagan con agua, a menudo demasiado agresivos, responsables de la sensación de tirantez. 

Una protección reforzada para las pieles secas

Utilice texturas emolientes y protectoras a diario para reparar las pieles más fragilizadas y faltas de confort.

Una o dos veces por semana, aplíquese un baño reparador con una mascarilla específica, como Hydra 24 Masque, sin olvidar un exfoliante suave para mejorar los resultados del resto de tratamientos de su rutina de belleza.